La artista visual y editora mexicana Claudia de la Torre, afincada actualmente en Berlín, ha obtenido el primer premio del XII Premio Ankaria Libro de Artista por su obra The Waves, un ambicioso proyecto que traduce la arquitectura literaria de la obra de Virginia Woolf a un lenguaje estrictamente cromático.
El segundo premio ha recaído en el artista barcelonés Marc Ávila Català por Tensión nº4. Incipit Vita Nova, una obra que convierte el libro en territorio material donde razón y poesía entran en fricción.
El Premio Javier Rosón, que reconoce las obras de jóvenes creadores menores de 28 años, ha distinguido a la artista navarra Ixone Gil Begoechea por Desde la esquina de la cocina, un libro de artista de fuerte carga íntima y memorialista que indaga en los mecanismos fragmentarios del recuerdo.
El jurado acordó asimismo conceder una mención de honor al artista chino Zinuo Wang por su obra By water.
A esta edición del Premio Ankaria Libro de Artista han concurrido más de 230 proyectos procedentes de todo el mundo que conciben el libro como un espacio de investigación conceptual y un soporte híbrido entre imagen, texto y materia.
El Premio está dotado con 3.000 euros para la primera obra seleccionada y con 1.500 euros para la segunda. Además, la obra ganadora del Premio Especial Javier Rosón recibe una recompensa de 1.000 euros.

En las once ediciones anteriores han sido reconocidos importantes nombres del actual panorama artístico nacional e internacional: Javier Pividal (2014), Shirin Salehi (2015), Daniel Verbis (2016) y Guillermo Mora (2017), Roberto Aguirrezabala (2018), Ana Soler (2019), Carlos Irijalba (2020), Rosa Velasco Ringeling (2021), Ignasi Abasí (2022), Manu Blázquez (2023) y Pedro Torres (2024).
Los trabajos premiados pasarán a formar parte de la colección de la Fundación Ankaria y de las actividades expositivas vinculadas al certamen.
Un archivo cromático del tiempo y la lectura
La obra ganadora, The Waves, de Claudia de la Torre, parte de la novela homónima de Virginia Woolf, escrita entre 1929 y 1931, para construir un libro de artista que prescinde del relato y se articula exclusivamente a partir del color. Cada página del volumen recoge una única mención cromática extraída del texto original y traducida en una superficie monocromática, dispuesta en orden cronológico. El resultado es una narrativa visual abstracta en la que el color fluye como ritmo, repetición y variación, generando una experiencia de lectura no lineal, basada en intensidades y pausas. El libro se completa con una instalación que despliega el volumen en el espacio expositivo, reforzando su condición escultórica.
Claudia de la Torre, que vive y trabaja entre Berlín y Ciudad de México, cuenta con una amplia trayectoria internacional en el ámbito del libro de artista y la edición experimental. Su obra forma parte de colecciones como el MoMA, el MACBA o el TEA Tenerife, y ha sido expuesta en instituciones y ferias especializadas de Europa, América y Asia.
El libro como lugar de pensamiento
Tensión nº4. Incipit Vita Nova, de Marc Ávila Català, es una obra perteneciente a una serie de libros intervenidos que no se leen, sino que se recorren y se palpan. Inspirado en el pensamiento de María Zambrano, el proyecto explora la tensión dialéctica entre razón y poesía a través de una superficie intervenida con fotografía, pintura, palabra y restos orgánicos y minerales.
Marc Ávila es Licenciado en Bellas Artes por la Universitat de Barcelona y cuenta con un máster en Estudios de Cine y Audiovisuales Contemporáneos por la Universitat Pompeu Fabra. Su trayectoria combina creación artística y reflexión audiovisual. Ha expuesto su obra en espacios académicos y fundaciones de referencia como la Universitat de Barcelona, Muxart, Les Boutographies de Montpellier y la Fundació Vila Casas. Su trabajo ha sido reconocido en certámenes internacionales de prestigio, entre ellos Revela’t – Festival Internacional de Fotografía Analógica Contemporánea y los Tokyo International Foto Awards, consolidando una proyección artística de alcance internacional.
Memoria íntima y narrativa fragmentada
Desde la esquina de la cocina, de Ixone Gil Bengoechea, es un libro de artista que toma como punto de partida los recuerdos de la infancia de la autora en la cocina de su abuela. A partir de imágenes, estampas litográficas intervenidas, fotografías, textos y distintos tipos de papel, la artista construye una narrativa visual fragmentada que reproduce el carácter confuso, superpuesto y cambiante de la memoria.
El libro está concebido como un conjunto abierto, donde las páginas plegadas, los recortes, las perforaciones y las transparencias permiten que las imágenes y las palabras se comuniquen de forma no lineal, generando recorridos siempre distintos según quien lo manipule. El uso de un interior rojo subraya la intensidad emocional del recuerdo y actúa como elemento estructural del proyecto.
Ixone Gil, graduada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido recientemente reconocida con el Primer Premio del Premio de Grabado de San Lorenzo de El Escorial y ha participado en diversas exposiciones colectivas. Su trabajo se sitúa en la intersección entre dibujo, grabado y libro de artista, entendido como archivo poético y espacio de experimentación gráfica.
Jurado de la XII Edición
El jurado de la X edición del Premio Ankaria al Libro de Artista ha estado formado por el presidente de la Fundación Ankaria, Ricardo Martí Fluxá; por los patronos de la institución Saleta Rosón, Jaime Mairata y José María Luna; por Pedro Torres, artista ganador de la edición del Premio Ankaria de 2024, y Pedro Galilea, director de la Fundación CIEC (Centro Internacional de la Estampa Contemporánea de Betanzos).
Acerca de la Fundación Ankaria
La Fundación Ankaria surge en 2009 como iniciativa del empresario y coleccionista de arte Javier Rosón, con el propósito de convertirse en una plataforma de pensamiento y actividades dentro de los campos relevantes en el momento actual: por un lado, la reflexión en torno a la política y su influencia determinante en el conjunto de áreas que conforman la sociedad, y por otro, la promoción de la cultura en general, y en particular del arte contemporáneo, como manifestación y medida del grado de sensibilidad, civilización y desarrollo de las sociedades. Actualmente, preside la Fundación Ricardo Martí Fluxá.







