Performance Art Madrid 2026. Colectivo La Burra Negra

Art Madrid 2026 regresa a la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles del 4 al 8 de marzo.

La feria reúne a treinta y cinco galerías nacionales e internacionales durante la Semana del Arte de Madrid, reforzando su apuesta por la visibilidad de galerías emergentes y consolidadas y por acercar el arte contemporáneo a públicos diversos. Con una vocación plural, evita adscribirse a una única línea curatorial y potencia la diversidad de su propuesta, respetando el ADN de cada expositor. Art Madrid promueve así un ecosistema creativo dinámico que refleja la riqueza y las múltiples perspectivas del panorama artístico actual, generando un diálogo abierto y enriquecedor entre diversos lenguajes contemporáneos.

El Programa de Galerías constituye el eje central de Art Madrid’26. Treinta y cinco galerías presentarán propuestas que celebran la experimentación, los lenguajes híbridos y la producción artística más reciente. La selección conforma un mapa representativo de las estéticas, discursos y prácticas que están modelando el presente del arte en Europa. Artistas emergentes y de trayectoria consolidada, tanto nacionales como internacionales, se darán cita en uno de los eventos imprescindibles de la próxima Semana del Arte.

Art Madrid vuelve a destacar dentro de sus propuestas el Ciclo Performance con cuatro acciones.

Colectivo La Burra Negra. Performance: Alta Factura
Una investigación performativa que cuestiona las jerarquías de valor del sistema artístico. A través del lenguaje textil y la visibilización del proceso, la acción desplaza la atención hacia el tiempo, el desgaste y el trabajo manual que sostienen la obra, subvirtiendo la lógica de la exhibición espectacular.

Rocío Valdivieso. Performance: Oscurecer un papel
Una performance basada en la lectura en voz alta, la repetición y la transformación material de tickets térmicos. La acción activa relaciones entre consumo, registro y memoria, explorando cómo el acto de decir modifica el texto y cómo el calor altera físicamente el soporte escrito.

Amanda Gatti. Performance: Trayectoria
Una acción de desplazamiento en la que objetos encontrados, vinculados al cuerpo en movimiento, transforman el tránsito en experiencia escultórica. La pieza reflexiona sobre la persistencia, el residuo y la coexistencia entre lo efímero y lo durable.

Jimena Tercero. Performance: OFF LINE
Una reflexión performativa sobre la fragilidad del cuerpo en la era digital. La acción interroga la progresiva virtualización de la experiencia y la externalización de la memoria, planteando el riesgo de una corporalidad cada vez más mediada y pasiva.

Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997).

La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

En este sentido, las artistas invitadas a la tercera edición del Ciclo de performance, construirán microescenarios donde los gestos, posturas y desplazamientos corporales funcionen como “fachadas” performativas, configurando el marco de percepción y significación para el público. Estas actuaciones dramatizan la experiencia cotidiana, ofreciendo interpretaciones idealizadas o enfatizadas de la relación entre cuerpo, espacio y temporalidades, mientras ciertos elementos —el esfuerzo invisible, las tensiones internas, las contradicciones— quedan parcialmente ocultos, generando capas de sentido y resonancia más profundas.

En consonancia con Goffman, la performance opera sobre la tensión entre la representación idealizada y el esfuerzo real, entre lo visible y lo silente. Las artistas gestionan la información que entregan, seleccionando lo que se muestra y lo que se oculta, y articulando estrategias de presencia que pueden evidenciar o disimular poder, vulnerabilidad, resistencia o intimidad. La idealización, en este contexto, implica la construcción de un lenguaje performativo capaz de resaltar valores, tensiones y posibilidades de relación, exponiendo la densidad poética de lo cotidiano y rompiendo, si se quiere, la barrera de la ausencia de transparencia con la que nos comportamos en la cotidianidad “real”.

El ciclo, aunque concentrado en las nociones de cuerpo ↔ memoria ↔ representación ↔ presencia, aspira a expandir su horizonte, concibiendo la performance como un acto de revelación de vínculos invisibles y tensiones que atraviesan cuerpos, objetos y contextos. En este entramado de muros, stands y pasillos, surgen símiles cuando la Galería de Cristal se transforma en un espejo de experiencias estéticas: un espacio extra artístico invadido por la efímera presencia del arte contemporáneo, como ocurre en el caso de la feria.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.