La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ha elegido, en la sesión extraordinaria del 23 de marzo, a José Luis Temes, Emilio Tuñón y Juan Uslé, como académicos de número para las Secciones de Música, Arquitectura y Pintura, respectivamente.

El director de orquesta José Luis Temes (Madrid, 1956) fue elegido académico numerario por la Sección de Música de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su trayectoria, ampliamente reconocida, destaca por una intensa labor en la difusión y recuperación de la música española. Su candidatura fue presentada por el también director de orquesta José Ramón Encinar, el arquitecto Alberto Campo Baeza y el musicólogo José Luis García del Busto, quien expresó el elogio a la trayectoria profesional de José Luis Temes, subrayó la relevancia de su aportación al patrimonio musical español y su idoneidad para formar parte de la Institución.
Formado inicialmente como percusionista, Temes inició su carrera al frente del Grupo de Percusión de Madrid y posteriormente impulsó el Grupo Círculo, con el que desarrolló una destacada actividad concertística. Paralelamente colaboró en el lanzamiento y consolidación del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (CDMC). A lo largo de su carrera ha dirigido numerosas orquestas e impulsado más de trescientos sesenta estrenos absolutos de compositores españoles, consolidándose como una figura clave en la promoción de la música contemporánea.
Su labor discográfica, con más de un centenar de grabaciones, ha permitido rescatar y difundir un amplio repertorio de música orquestal española, desde el clasicismo hasta la creación actual, incluyendo obras inéditas hasta entonces. Asimismo, ha desarrollado proyectos audiovisuales centrados en compositores españoles y ha producido gran parte de sus iniciativas de manera independiente.
Premio Nacional de Música en 2008, Temes ha compaginado su actividad artística con la investigación, la docencia y la escritura, siendo autor de diecisiete libros. Su perfil se completa con un notable interés por el diálogo entre la música y otras artes.

La candidatura de Emilio Tuñón para la Sección de Arquitectura fue presentada por los académicos Tomás Marco, compositor y director de la Academia, y los arquitectos Rafael Moneo y Luis Fernández-Galiano, quien leyó la laudatio.
El arquitecto Emilio Tuñón Álvarez, figura clave de la arquitectura contemporánea, ha desarrollado una destacada carrera marcada por la innovación, el rigor constructivo y el reconocimiento internacional.
Formado en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM) bajo la influencia de maestros como Francisco Javier Sáenz de Oíza y Juan Navarro Baldeweg, Tuñón inició su trayectoria profesional junto a Luis Moreno Mansilla, con quien fundó en 1990 el estudio Mansilla + Tuñón Arquitectos. Desde sus inicios, el equipo alcanzó notoriedad gracias a una serie de proyectos culturales de gran relevancia, entre los que destacan el Museo de Arqueología y Bellas Artes de Zamora, el Auditorio de León, el Museo de Bellas Artes de Castellón o el Centro documental de la CAM en el complejo El Águila.
Con la llegada del siglo XXI, su prestigio se consolidó internacionalmente con obras como el MUSAC de León, galardonado con el Premio Mies van der Rohe de la Unión Europea, y la Galería de las Colecciones Reales en Madrid, inaugurada en 2023 tras dos décadas de desarrollo. A estos proyectos se suman intervenciones significativas en Galicia y Extremadura, reforzando su presencia en el panorama arquitectónico nacional.
Tras el fallecimiento de Luis Moreno Mansilla en 2012, Tuñón continuó su carrera en solitario, firmando obras destacadas como el Museo Helga de Alvear en Cáceres, la sede de la Fundación Arquia en Madrid y diversos proyectos académicos y residenciales que reflejan la madurez de su lenguaje arquitectónico.
Paralelamente a su práctica profesional, ha mantenido una intensa actividad académica como catedrático en la ETSAM y profesor invitado en prestigiosas universidades internacionales como Harvard, Princeton o Lausanne.
Su trayectoria ha sido reconocida con importantes distinciones, entre ellas la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes (2014) y el Premio Nacional de Arquitectura (2022), consolidando su posición como uno de los referentes de la arquitectura española actual.
La obra de Emilio Tuñón se caracteriza por la capacidad de integrar innovación formal, precisión técnica y sensibilidad estética, contribuyendo de manera decisiva a la construcción de una arquitectura representativa de la España contemporánea.

La tercera elección celebrada en la tarde de ayer fue la del pintor Juan Uslé. Su candidatura para formar parte de la Sección de Pintura fue firmada por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg, el director de orquesta José Ramón Encinar y el artista Jordi Teixidor, quien presentó su semblanza.
Uslé (Santander, 1954) es una de las voces más singulares de la pintura abstracta contemporánea, reconocido tanto en España como en el ámbito internacional. Su obra se caracteriza por un lenguaje pictórico profundamente personal, centrado en la exploración del ritmo, la luz y el tiempo, que se manifiesta en composiciones estructuradas en bandas rítmicas que funcionan como auténticas partituras visuales. En sus propias palabras, “no recuerdo las formas, pero sí el peso de la luz”, reflejando la importancia de la percepción sensorial en su práctica artística.
Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, Uslé integró la luz y la cultura mediterránea a su sensibilidad cántabra, alternando la pintura con la fotografía como espacio experimental antes de consolidar su compromiso definitivo con la pintura. Su trayectoria se vio tempranamente reconocida por instituciones españolas, con la Beca para Artistas Jóvenes (1980) y la Beca para la Investigación de Nuevas Formas Expresivas (1982) otorgadas por el Ministerio de Cultura.
Un punto decisivo en su carrera se produce en 1987, cuando se traslada a Nueva York gracias a una beca Fulbright, estableciendo su estudio en Brooklyn y manteniendo desde entonces una relación continuada con la ciudad. La experiencia neoyorquina, marcada por la energía urbana y el contacto con la escena artística internacional, consolidó su lenguaje pictórico, generando un diálogo constante entre estructuras geométricas y gestos orgánicos. Esta dualidad entre Nueva York y Saro, un pequeño pueblo de Cantabria donde también reside, se ha convertido en uno de los ejes fundamentales de su proceso creativo, combinando dinamismo urbano y contemplación del paisaje natural.
La obra de Uslé, frecuentemente vinculada a la Nueva Abstracción, trasciende cualquier clasificación estilística. Su práctica se basa en la repetición, la disciplina y la introspección, alcanzando expresiones destacadas en series como Soñé que revelabas, iniciada en la década de 1990, donde el tiempo, el pulso y la memoria adquieren un protagonismo central.
Ha participado en exposiciones internacionales de gran relevancia, como Documenta IX en Kassel (1992) y la 51ª Bienal de Venecia (2005), y su obra forma parte de colecciones de prestigio como el MoMA de Nueva York, la Tate Modern de Londres, el Centre Pompidou de París y el Guggenheim Bilbao. Entre sus reconocimientos destaca el Premio Nacional de Artes Plásticas (2002), consolidando su posición como una de las figuras más sólidas de la pintura española contemporánea.
Actualmente, Juan Uslé presenta su obra bajo el título Ese barco en la montaña en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, una exposición que refleja su constante investigación sobre la experiencia sensorial de la pintura, la percepción del tiempo y la vibración emocional de la luz, confirmando su lugar destacado en el panorama artístico internacional.







