Casi un centenar de fotografías de gran formato en blanco y negro recorren algunos de los paisajes más extraordinarios del planeta y muestran la belleza, la fuerza y la fragilidad del agua.
Organizada por La Fábrica y la Fundación Canal y comisariada por Lélia Wanick Salgado, la muestra reúne por primera vez una amplia selección de las series Aqua Mater y Glaciares en una presentación concebida especialmente para Madrid.
La exposición podrá visitarse desde finales de octubre en la Sala Castellana 214 de la Fundación Canal, coincidiendo con el 175 aniversario de Canal de Isabel II y el 25º de la Fundación.
Los icebergs son fragmentos de glaciares que se desprenden y se adentran en el mar. Entre las islas Blanco y Bellingshausen, islas Sandwich del Sur, 2009. © Sebastião Salgado
La Fundación Canal y la Fábrica han presentado en Madrid Aqua Mater, la gran exposición dedicada a la mirada de Sebastião Salgado (Brasil, 1944 – Francia, 2025) sobre el agua como origen de la vida, que abre sus puertas al público a partir de mañana en la Sala Castellana 214 de la Fundación Canal. Comisariada por Lélia Wanick Salgado, la muestra reúne casi un centenar de fotografías en blanco y negro y de gran formato que recorren algunos de los paisajes más sobrecogedores del planeta.
En el acto han intervenido Juliano Ribeiro Salgado, hijo de Lélia y Sebastião Salgado y presidente del Instituto Terra, Óscar Becerra, director de La Fábrica, Fernando Eichenberg, director del Studio Salgado, y Eva Tormo, directora gerente de la Fundación Canal.
Lélia Wanick Salgado, comisaria de la exposición, que no se encontraba en el acto, ha querido hacer llegar unas palabras: «En estos tiempos de calentamiento global, con el aumento de la temperatura de los océanos y el deshielo de los casquetes polares, en un grave contexto de desequilibrio climático, esta exposición nos ayuda a recordar la importancia esencial del agua, en todos sus estados y con toda su belleza, para nuestra supervivencia y la de nuestro planeta».
Aqua Mater propone una mirada artística sobre el agua que conecta la contemplación de la naturaleza con la reflexión acerca de su valor y de la necesidad de preservarla, y una invitación a contemplarla como origen de vida y responsabilidad compartida.
La exposición se ha concebido como una experiencia que integra imágenes, espacio y sonido. La visita invita a ir más allá de la observación y a recorrer los paisajes de forma pausada, para favorecer una conexión sensorial con cada imagen. El espacio sonoro, creado para la ocasión por François-Bernard Mâche, acompaña cada paso de la visita a través de una atmósfera compuesta por sonidos de la naturaleza. Esta dimensión sonora dialoga con las fotografías de Aqua Mater y contribuye a sumergir al público en una atmósfera total.
El recorrido invita al visitante a sumergirse en océanos, ríos, cascadas, hielos y territorios remotos. El agua ocupó un lugar central en la obra de Salgado y, a lo largo de más de 25 años, el fotógrafo recorrió algunos de los rincones más remotos y espectaculares del planeta para documentar este elemento en sus tres estados: sólido, líquido y gaseoso. La muestra reúne imágenes realizadas en lugares como las cataratas Victoria, en Zambia; las dunas de Ubari, en Libia; las algas gigantes de las islas Malvinas; el parque nacional de la Sierra del Divisor, en la Amazonia brasileña; el glaciar Perito Moreno, en la Patagonia argentina; la isla Decepción, en la Antártida; o los icebergs de las islas Sandwich del Sur, junto a escenarios de Canadá, Islandia, el Himalaya, Rusia o Georgia del Sur: lugares muy distantes entre sí, pero unidos por la presencia del agua.
Mediante un tratamiento singular de la luz, las texturas y los contrastes, Salgado no se limita a registrar la naturaleza: transmite su escala, su belleza y su complejidad. Así, el agua se presenta como un fenómeno natural que conecta territorios, sostiene ecosistemas y hace posible la vida; una de las grandes expresiones de la belleza del planeta y un bien cuya conservación resulta indispensable.

Lélia Wanick Salgado (Brasil, 1947), autora, productora de cine, ecologista y comisaria de la exposición, ha reunido por primera vez una amplia selección de las series Aqua Mater y Glaciares. Aunque ya se había mostrado previamente en Francia e Italia, esta es la primera vez que la exposición se presenta con esta amplitud y que incorpora imágenes de Glaciares, que amplían el recorrido con las
grandes masas de hielo de la Patagonia y la Antártida: una presencia monumental y, a la vez, un testimonio de la fragilidad de estos ecosistemas y de la importancia de conservarlos.
Nacido en Aymorés (Minas Gerais, Brasil) en 1944, Sebastião Salgado se formó en Economía antes de dedicarse a la fotografía a los 29 años. Tras trabajar para las agencias Sygma y Gamma, se incorporó a Magnum Photos en 1979. En 1994 fundó, junto a Lélia Wanick Salgado, Amazonas Images, agencia dedicada a su obra.
Sus proyectos de largo recorrido abordaron grandes cuestiones de nuestro tiempo: en Workers y Migraciones documentó el trabajo, los desplazamientos humanos y las condiciones de vida de comunidades de todo el mundo, y con Génesis dirigió su cámara hacia los paisajes, los ecosistemas y las comunidades que mantienen una vida estrechamente ligada a la naturaleza. Reconocido internacionalmente por su profundidad documental y su fuerza expresiva, recibió numerosos galardones, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998.
Aqua Mater permite acercarse a una dimensión fundamental de este legado: la capacidad de la fotografía para revelar la grandeza de la naturaleza y despertar una reflexión sobre aquello que debemos proteger.
La exposición llega a Madrid en un año especialmente significativo: el 175 aniversario de Canal de Isabel II y los 25 años de la Fundación Canal. La muestra celebra así el agua como elemento común entre naturaleza, cultura, conocimiento y sostenibilidad.
Además, Aqua Mater ha sido especialmente concebida para la Sala Castellana 214 de la Fundación Canal, un espacio de 2.500 m² que ocupa una parte del depósito enterrado bajo el Parque Cuarto Depósito de la plaza de Castilla, infraestructura esencial para el abastecimiento de agua en la ciudad de Madrid y que hoy conserva la imagen de aquel aljibe, con 144 arcos de ladrillo de unos 7,5 metros de altura. Un marco con un significado muy especial para una exposición dedicada al agua, que refuerza el diálogo entre las imágenes y el visitante, y favorece una observación pausada.






