El Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina ha inaugurado la exposición “Goya en Buenos Aires. Tapices de las Colecciones Reales de España”. Hasta el próximo 17 de enero, el museo exhibe en esta muestra dos de los paños más célebres de Francisco de Goya, La cometa y La gallina ciega, pertenecientes a la Colecciones Reales de Patrimonio Nacional.
La muestra forma parte del plan de actuación del Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales y se realiza con el impulso de la Fundación Callia. Es la primera vez que la Galería de las Colecciones Reales presenta una obra invitada en América, una iniciativa que nace con vocación de continuidad en otros países, como testimonio de la historia compartida entre España y el continente americano.
El préstamo recupera el espíritu de una iniciativa histórica. En 1928, con motivo de las celebraciones organizadas en Buenos Aires en torno a la figura de Francisco de Goya, el entonces Real Patrimonio autorizó el envío a Argentina de diez tapices diseñados por el artista y tejidos por la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Ahora, un siglo después, esta nueva exposición permite al público argentino acercarse nuevamente al resultado de la relación entre Francisco de Goya, la Corona española y la Real Fábrica de Tapices.
Al acto de inauguración han asistido, entre otros, el secretario de Cultura de la Nación Argentina, Leonardo Cifelli; el embajador de España en Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde; la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva; el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Andrés Duprat; el director de las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional y de la Galería de las Colecciones Reales, Víctor Cageao; la presidenta del Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales, Carmen Reviriego, y el presidente de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, Julio Crivelli.
Dos obras extraordinarias
Los tapices diseñados por Goya constituyen uno de los conjuntos más sobresalientes de las Colecciones Reales españolas. Entre 1775 y 1792, bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV, el artista aragonés realizó los diseños para siete grandes series destinadas a diferentes estancias de los palacios de El Pardo y San Lorenzo de El Escorial. Su aportación supuso una profunda renovación de la decoración cortesana. Frente a los tradicionales temas mitológicos, históricos o alegóricos, Goya llevó a los palacios escenas de la vida cotidiana: juegos populares, paseos, fiestas, diversiones campestres y momentos de ocio.
La gallina ciega fue concebido para el dormitorio de las infantas en el Palacio Real de El Pardo y es una de las composiciones más célebres de Goya. El artista despliega aquí una particular atención a la naturalidad de las figuras, la riqueza de sus indumentarias y la relación equilibrada entre paisaje y arquitectura. En la actualidad, se expone en la Galería de las Colecciones Reales.
Realizado para el comedor de los Príncipes de Asturias en el Palacio Real de El Pardo, La cometa muestra a varios jóvenes disfrutando del juego en un paisaje abierto. Goya combina la naturalidad de las figuras con la riqueza de sus indumentarias y establece un delicado equilibrio entre personajes, arquitectura y naturaleza. Actualmente se conserva en el Palacio Real de Aranjuez, donde forma parte de la decoración del antiguo teatro de la residencia.

El proceso de creación de los tapices
La exposición pone también el foco en la extraordinaria complejidad del proceso de creación de estos tapices. La ejecución comenzaba con un cartón pintado a tamaño natural por Goya, que servía de modelo a los maestros tejedores de la Real Fábrica de Tapices. A partir de esa pintura, los artesanos trasladaban la composición al tejido mediante un elaborado proceso con hilos de lana y seda.
La presentación de los tapices de Francisco de Goya pertenecientes a las Colecciones Reales de España adquiere especial relevancia para el Museo Nacional de Bellas Artes, cuya relación con la obra del maestro aragonés se remonta a la época de su fundación. En 1906, el creador y primer director del Museo, Eduardo Schiaffino, adquirió en Europa un conjunto inicial de cuatro grabados de Goya. Aquel núcleo se enriqueció con el tiempo con pinturas como Fiesta popular bajo un puente e Incendio de un hospital, y con las series completas de grabados Desastres de la guerra y Caprichos, entre otras piezas que hoy integran el guion permanente y que se exhiben en la sala contigua.
El Museo Nacional de Bellas Artes es una de las instituciones de arte más antiguas de Argentina. Está ubicado en el barrio de Recoleta, en la Avenida del Libertador de Buenos Aires. Su colección supera las 12.000 piezas, entre pinturas, esculturas, dibujos y grabados, y reúne arte argentino, latinoamericano e internacional, con obras de Goya, El Greco, Rembrandt, Rodin, Renoir y Degas, entre otros. Además de su colección permanente, mantiene una programación constante de exposiciones temporales dedicadas a artistas argentinos y latinoamericanos, que conviven con muestras de arte internacional como la que ahora acoge los tapices de Goya, que se podrá ver hasta el próximo 17 de enero.






